Esta es una de las preguntas que más nos hacen los padres en consulta: “¿No es mejor esperar a que se le caigan todos los dientes de leche para empezar la ortodoncia?”
Y la respuesta es: no necesariamente.
Hay niños que no necesitarán ningún tratamiento hasta que tengan prácticamente toda la dentición permanente. Pero existen otros en los que esperar puede significar perder una etapa muy valiosa: el crecimiento.
Por eso, en ortodoncia infantil, lo importante no es contar cuántos dientes de leche quedan. Lo importante es estudiar cómo están creciendo los maxilares, cómo está evolucionando la mordida, cuánto espacio tienen los dientes permanentes y si existe algún problema que convenga tratar antes.
Esperar a todos los dientes definitivos no siempre es la mejor decisión
Durante la infancia no solamente están cambiando los dientes. También están creciendo los maxilares y desarrollándose la mordida. En determinados problemas, valorar al niño mientras todavía está creciendo nos permite decidir si conviene intervenir, controlar su evolución o simplemente esperar.
1. ¿Cuándo debería hacerse la primera valoración de ortodoncia?
No hace falta esperar a que un niño tenga todos los dientes permanentes para que un ortodoncista pueda valorarlo.
De hecho, una revisión durante la dentición mixta —cuando conviven dientes de leche y dientes definitivos— puede aportar muchísima información sobre la erupción dental, el espacio disponible, la forma de las arcadas y la manera en la que está encajando la mordida.
La primera consulta no significa que el niño vaya a empezar inmediatamente un tratamiento. Muchas veces nuestra recomendación es simplemente observar y revisar periódicamente.
💡 Una valoración temprana no significa una ortodoncia temprana para todos
Significa conocer cómo está creciendo el niño y poder elegir el momento adecuado para actuar si existe una indicación. Si no la hay, esperamos y controlamos su evolución.
2. ¿Qué es la dentición mixta?
La dentición mixta es esa etapa tan característica en la que vemos dientes de leche y dientes permanentes al mismo tiempo.
Se caen los incisivos, aparecen los primeros molares permanentes, comienzan a erupcionar nuevos dientes y la boca va cambiando progresivamente.
Para un ortodoncista es una etapa especialmente interesante porque podemos observar cómo se está produciendo el recambio y si los dientes permanentes están encontrando el espacio que necesitan.
Por eso, ver espacios, dientes que parecen grandes o una sonrisa que cambia durante estos años no significa automáticamente que exista un problema. Hay que interpretar esos cambios dentro del desarrollo normal de cada niño.
3. ¿Qué problemas puede ser importante detectar antes?
Existen determinadas situaciones que merece la pena diagnosticar durante el crecimiento y no descubrir únicamente cuando ya han salido todos los dientes.
↔️ Maxilar o arcadas estrechas
Una arcada superior estrecha puede acompañarse de falta de espacio o de alteraciones en la relación transversal de la mordida.
🔄 Mordidas cruzadas
Cuando los dientes superiores e inferiores no se relacionan correctamente en sentido transversal, conviene estudiar el origen y decidir el momento adecuado para corregirlo.
🦷 Falta de espacio
Podemos valorar si existe espacio suficiente para los dientes permanentes que todavía tienen que erupcionar.
😁 Alteraciones de la mordida
Mordidas abiertas, profundas u otras relaciones inadecuadas deben estudiarse individualmente para conocer su causa y evolución.
4. El crecimiento puede ser nuestro aliado
Esta es una de las grandes diferencias entre tratar a un niño y tratar a un adulto.
En un adulto, el crecimiento de los maxilares ya ha finalizado. En un niño todavía estamos observando una estructura que está desarrollándose.
Por eso existen problemas en los que el momento del tratamiento puede ser tan importante como el tratamiento mismo.
No significa que podamos modificar cualquier patrón de crecimiento ni que todos los problemas deban tratarse precozmente. Significa que, cuando existe una indicación, queremos valorar al niño en una etapa en la que todavía tenemos crecimiento por delante.
👩⚕️ Consejo de la Dra. Elena Hernández
A los padres siempre les explico algo que considero fundamental: yo prefiero ver a un niño y decir “todavía no hay que hacer nada” que verlo varios años después y descubrir que había un problema que hubiera sido interesante controlar durante el crecimiento.
Una valoración temprana no nos obliga a tratar. Nos permite diagnosticar, observar y escoger el mejor momento. Y en ortodoncia infantil, el momento adecuado puede marcar una diferencia importante.
5. ¿Y si el maxilar superior es estrecho?
Cuando detectamos una discrepancia transversal o una arcada superior estrecha, estudiamos si existe una verdadera indicación de expansión y cuál sería la forma adecuada de realizarla.
El objetivo puede ser mejorar la relación entre ambas arcadas y, en determinados casos, favorecer unas condiciones de espacio más adecuadas para la dentición permanente.
No todos los paladares necesitan expansión y no todos los niños deben recibir el mismo tratamiento. La decisión depende de la mordida, la edad dental, el crecimiento y las características particulares de cada paciente.
6. ¿Qué pasa si los dientes permanentes parecen no tener espacio?
Durante el recambio dental es frecuente que los padres comiencen a preocuparse cuando ven aparecer unos incisivos permanentes mucho más grandes que los dientes de leche.
En algunos niños forma parte de una etapa normal de transición. En otros podemos encontrar una verdadera discrepancia entre el tamaño de los dientes y el espacio disponible.
Por eso no debemos decidir únicamente mirando un diente que está saliendo torcido. Tenemos que estudiar la arcada completa, el espacio existente y los dientes que todavía faltan por erupcionar.
🦷 No tratamos un diente aislado
Nuestro objetivo no es simplemente hacer sitio al diente que vemos torcido. Estudiamos cómo queremos que se desarrolle toda la dentición y cómo queremos que encajen ambas arcadas al finalizar el crecimiento.
7. Respiración oral, ronquido y hábitos: también los observamos
En una valoración infantil también prestamos atención a determinados aspectos funcionales.
Si un niño mantiene habitualmente la boca abierta, respira predominantemente por la boca, ronca con frecuencia, presenta una posición inadecuada de la lengua o una deglución alterada, puede ser necesario estudiarlo con mayor profundidad.
El ortodoncista no sustituye al pediatra, al otorrinolaringólogo ni al logopeda. Cuando encontramos signos que lo justifican, el abordaje puede ser multidisciplinar.
La boca forma parte de un niño que está creciendo y por eso nos interesa observar mucho más que la posición de sus dientes.
8. ¿Puede hacerse ortodoncia aunque todavía tenga dientes de leche?
Sí, cuando existe una indicación.
Hay tratamientos diseñados precisamente para la dentición mixta. Dependiendo del problema podemos utilizar diferentes tipos de aparatología y, en determinados niños, también podemos trabajar con alineadores transparentes como Invisalign First.
Estos tratamientos permiten planificar una boca en la que todavía conviven dientes temporales, dientes permanentes y otros dientes que están en proceso de erupción.
La elección del aparato nunca debería ser el punto de partida. Primero diagnosticamos el problema y establecemos nuestros objetivos. Después elegimos la herramienta que consideramos más adecuada para ese niño.
👩⚕️ Dra. Elena Hernández: “No esperamos dientes; observamos crecimiento”
Cuando veo a un niño pequeño no estoy esperando simplemente a que se le caigan todos los dientes de leche. Estoy mirando cómo están creciendo sus maxilares, cuánto espacio tiene, cómo erupcionan los dientes, cómo encaja su mordida y qué evolución espero durante los próximos años.
Si hay que esperar, esperamos. Si hay que controlar, controlamos. Y si existe un problema que conviene tratar durante el crecimiento, tenemos la oportunidad de hacerlo en el momento adecuado.
9. ¿Una ortodoncia temprana evita siempre una segunda fase?
No necesariamente.
Este punto es muy importante para que los padres comprendan el objetivo de un tratamiento temprano.
En algunos niños podemos realizar una primera fase destinada a resolver un problema concreto durante el crecimiento y posteriormente, cuando hayan erupcionado los dientes permanentes, valorar si es necesaria una segunda fase de ortodoncia.
Eso no significa que el primer tratamiento haya fracasado. Significa que cada fase tiene unos objetivos diferentes y se realiza en el momento en el que puede aportar un beneficio.
10. Entonces, ¿cuál es el mejor momento para empezar?
No existe una edad exacta ni un número determinado de dientes que sirva para todos los niños.
El momento adecuado depende de qué problema presenta el niño, cómo está creciendo, qué dientes han erupcionado y qué queremos conseguir con el tratamiento.
Hay niños a los que veremos y diremos: “Vamos a esperar”. Otros necesitarán controles periódicos. Y en algunos recomendaremos comenzar una primera fase.
Precisamente por eso la valoración es tan importante: no queremos tratar antes de tiempo, pero tampoco queremos perder el momento adecuado para hacerlo.
💙 Una idea para recordar
No hay que esperar necesariamente a que se cambien todos los dientes para consultar al ortodoncista. Consultar pronto nos permite decidir con tranquilidad si debemos tratar, vigilar o esperar.
Preguntas frecuentes de los padres
¿Mi hijo puede ir al ortodoncista aunque todavía tenga muchos dientes de leche?
Sí. Una valoración puede realizarse durante la dentición mixta. Tener dientes de leche no impide estudiar el crecimiento, las arcadas, la erupción y la mordida.
¿Que un diente permanente salga torcido significa que necesita ortodoncia ya?
No necesariamente. Debemos valorar cuánto espacio existe, qué dientes faltan por erupcionar y cómo está evolucionando toda la dentición antes de decidir si necesita tratamiento.
¿Todos los niños necesitan una primera fase de ortodoncia?
No. Muchos niños únicamente necesitan seguimiento. El tratamiento temprano se recomienda cuando existe un problema y consideramos que intervenir en esa etapa aporta una ventaja clínica.
¿Puede usar alineadores si todavía está cambiando los dientes?
En determinados casos, sí. Existen sistemas como Invisalign First específicamente concebidos para tratamientos durante la dentición mixta. Su indicación depende siempre del diagnóstico.
¿Qué ocurre si lo llevo y todavía es pronto?
No pasa nada. Si todavía no es el momento de tratar, estableceremos controles y observaremos su crecimiento y el recambio dental hasta que llegue el momento adecuado.
¿Tu hijo está cambiando los dientes y tienes dudas sobre su mordida?
En Dentisalud Boadilla del Monte podemos valorar cómo están creciendo sus maxilares, cómo está evolucionando el recambio dental y si necesita tratamiento ahora, seguimiento o simplemente continuar creciendo.
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📍 Dentisalud · Boadilla del Monte (Madrid)
Ortodoncia infantil · Crecimiento y desarrollo · Invisalign First
